Un primer simulacro en campo y la entrega del Plan de Manejo del Fuego y su Protocolo de Activación marcan un hito en la gestión del fuego en uno de los territorios más vulnerables al cambio climático del sur del Ecuador.
La Mancomunidad del Bosque Seco desarrolló dos acciones necesarias para fortalecer la prevención y la respuesta ante incendios forestales: el primer simulacro interinstitucional de incendio forestal en el territorio y la entrega oficial del Plan de Manejo del Fuego y del Protocolo de Activación Interinstitucional.
Estas acciones se implementaron en una zona de alta prioridad ambiental. La Mancomunidad del Bosque Seco, conformada por los cantones Celica, Paltas, Pindal, Puyango, Macará, Sozoranga y Zapotillo, alberga ecosistemas de bosque seco tropical caracterizados por su alto endemismo y su marcada vulnerabilidad frente al cambio climático. En los últimos años, la recurrencia e intensidad de los incendios forestales ha puesto en riesgo la biodiversidad, los servicios ecosistémicos y los medios de vida de las comunidades rurales.
Ejercicios para salvar vidas y proteger el territorio
El primer momento consistió en la realización de un simulacro de incendio forestal en el cantón Paltas, orientado a poner a prueba los procedimientos establecidos en el Plan de Manejo del Fuego en un escenario operativo realista. Este ejercicio permitió evaluar la capacidad de respuesta de los cuerpos de bomberos, los gobiernos locales y las instituciones competentes, así como los sistemas de evacuación, comunicación y toma de decisiones.
La actividad reunió a cerca de 60 personas de distintos niveles de gobierno, instituciones técnicas, cuerpos operativos, comunidades e instituciones educativas, en un ejercicio de articulación real de capacidades y responsabilidades. Esta participación conjunta permitió integrar la toma de decisiones, la respuesta operativa y el conocimiento local, fortaleciendo una gestión del fuego basada en la coordinación interinstitucional, el trabajo comunitario y la acción anticipada en territorio.
Más allá del componente operativo, el simulacro fortaleció la articulación interinstitucional y la participación comunitaria, permitió identificar brechas en la preparación y generó lecciones aprendidas para mejorar la protección de la vida, los bienes y la biodiversidad en la Mancomunidad del Bosque Seco.
Herramientas estratégicas para una gestión del fuego sostenible
Como segundo momento, en un acto solemne se realizó la entrega oficial del Plan de Manejo del Fuego de la Mancomunidad del Bosque Seco, documento que orienta de manera integral las acciones de prevención, preparación, respuesta y recuperación ante incendios forestales. Este Plan se fundamenta en el marco normativo nacional y en los compromisos internacionales del Ecuador en materia de desarrollo sostenible y resiliencia climática.
“Contar con este Plan es un paso fundamental para proteger nuestro territorio y asegurar una respuesta organizada frente a los incendios, además es el primero a nivel nacional que nace de una propuesta mancomunada”, destacó el alcalde de Sozoranga y presidente de la Mancomunidad del Bosque Seco.
De manera complementaria, el PNUD entregó el Protocolo de Activación para el Manejo del Fuego, una herramienta que define roles, responsabilidades y flujos de información para una respuesta coordinada e interinstitucional. El Protocolo incorpora mecanismos de alerta temprana, comunicación de riesgos y sensibilización comunitaria, priorizando la protección de la vida, la integridad de las personas y los medios de vida locales.
El evento fue inaugurado por Darwin Díaz Moreno, alcalde del cantón Paltas, quien destacó que esta iniciativa marca un hito trascendental al contar, por primera vez, con un instrumento que fortalece la prevención y la capacidad de respuesta frente a los incendios forestales. Asimismo, señaló que, como alcaldes de la Mancomunidad, existe satisfacción y un firme compromiso para su implementación futura, en coordinación con las instituciones competentes y con el apoyo de la cooperación internacional.
“Fortalecer las capacidades locales y la coordinación entre actores es clave para construir territorios más resilientes frente al cambio climático”, señaló Inka Mattila, Representante Residente del PNUD en Ecuador.
“Estas acciones demuestran que el trabajo conjunto genera resultados que transforman de manera integral la gestión del fuego, desde la prevención hasta el fortalecimiento de una capacidad de respuesta efectiva, con foco en el bienestar de las personas y los ecosistemas”, afirmó Carolina Lozano, Secretaria técnica de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
Este proceso es implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con el financiamiento de la República de Corea y el acompañamiento del UNDP Seoul Policy Centre, en estrecha coordinación con la Mancomunidad del Bosque Seco y las instituciones del Estado, en particular la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y el Ministerio del Ambiente y Energía, cuya rectoría técnica y visión estratégica han sido clave para garantizar la coherencia y sostenibilidad de las acciones en el territorio.
Desde el PNUD acompañamos a los territorios en la construcción de soluciones sostenibles para la gestión del fuego, promoviendo la prevención, la acción anticipada y la resiliencia socioambiental como pilares del desarrollo.
¡Mancomunados por el desarrollo de nuestros pueblos!