En el marco del fortalecimiento del Programa MaB de la UNESCO en el sur del país, la Mancomunidad Bosque Seco recibió a una delegación técnica de la Reserva de Biosfera Podocarpus–El Cóndor, en una jornada de intercambio gestionada junto a la Fundación Ecológica Arcoiris y articulada con el Ministerio de Ambiente y Energia del Ecuador (MAE).
Este encuentro interreservas constituye un hito institucional, al promover una cooperación directa entre territorios reconocidos por la UNESCO como Reservas de Biosfera, bajo un enfoque de aprendizaje mutuo, gobernanza multinivel y fortalecimiento de capacidades locales. Más allá de una visita técnica, se trató de un espacio estratégico para compartir modelos de gestión que integran conservación, producción sostenible y participación comunitaria.
La Reserva de Biosfera Bosque Seco se posiciona como referente nacional en iniciativas de meliponicultura, restauración productiva y sistemas agroforestales de café, demostrando que es posible articular la conservación del bosque seco tropical, uno de los ecosistemas más amenazados del país, con economías locales resilientes. Estas experiencias aportan aprendizajes clave para la diversificación productiva sostenible en la zona andino-amazónica de Podocarpus–El Cóndor.
Durante la jornada, la delegación recorrió el cantón Puyango, visitando el Centro Interpretativo de Abejas Nativas San Francisco y el Museo Vivo Abejas Nativas Meliponas, en la parroquia El Arenal. Asimismo, en el cantón Pindal conocieron la experiencia comunitaria de Cristo del Consuelo y recibieron la bienvenida oficial del alcalde Julio Vismar Guerrero en la Biotienda Pindal, un espacio emblemático de comercialización de productos locales con valor agregado territorial.
En el intercambio participaron representantes del MAE, administradores de la Reserva Biológica Cerro Plateado y del Parque Nacional Podocarpus, docentes del Colegio de Valladolid, técnicos de la Mancomunidad y productores meliponicultores de Valladolid.
El encuentro fortalece el corredor ecológico y de aprendizaje entre ambas reservas de biosfera, consolidando una agenda común de bioeconomía, conservación y cohesión territorial. En un contexto de cambio climático y presión sobre los ecosistemas, este tipo de cooperación interterritorial reafirma el compromiso de los actores locales e institucionales con la protección de la biodiversidad y la construcción de medios de vida sostenibles..