Este importante espacio fortalece la meliponicultura como una práctica ancestral y sostenible para la conservación del bosque seco, beneficiando a más de 300 meliponicultores del territorio, quienes ahora cuentan con un lugar destinado a la investigación, capacitación, comercialización y protección de nuestras abejas nativas, verdaderas guardianas de la biodiversidad.
La creación de este centro representa un logro construido de manera articulada entre instituciones y comunidades, reafirmando el compromiso con la conservación ambiental, el fortalecimiento productivo y la construcción de territorios resilientes y sostenibles.
Seguimos mancomunando esfuerzos por el desarrollo de nuestros pueblos y la protección de los ecosistemas que nos dan vida.